Lo que escribo acá es una forma de descarga personal, No tiene intención de romantizar nada ni de buscar atención, solo es una manera de ordenar lo que pienso cuando me abruma.
Advertencia: este texto contiene referencias a problemas de imagen corporal, autodesprecio y pensamientos relacionados con la autolesión.
Ojalá pudiera arrancarme la piel.
Y con un cuchillo sacarme toda la grasa.
Pero aun si pudiera, me conozco y sé que creería que no es suficiente.
Persigo un cuerpo que jamás podré tener.
Pero nunca he visto ese cuerpo, no sé lo que estoy anhelando realmente.
No sé cuál es mi objetivo.
Lo único que sé es que me odio.
Que me doy asco.
Que me veo al espejo y quiero romperlo y usar los vidrios rotos para cortarme mi nariz, mis pechos, mi piel y todo lo horrible de mí.
Yo soy todo lo horrible.
Porque intenté todo.
Maquillarme de distintas formas.
Hacer ejercicio.
No comer.
Planchar mi pelo.
Comprarme ropa de moda.
Sacarme fotos.
Hacerme masajes faciales.
Pero nada basta.
Me doy asco, me odio.
Nunca voy a ser bonito.
Pero todos los demás sí lo son, con sus maquillajes bonitos y ropa linda.
Yo soy el problema.
Odio ser yo.