Lo que escribo acá es una forma de descarga personal, No tiene intención de romantizar nada ni de buscar atención, solo es una manera de ordenar lo que pienso cuando me abruma.
O al menos esa es la excusa que le daba a mis hermanitos cuando me preguntaban por mis marcas.
"Intenté acariciar al gato ese que siempre está en la calle y me rasguñó."
Mentía.
Porque me daba vergüenza que me vieran mal.
Porque no quería que supieran que estaba muriendo lentamente.
Pero, por supuesto, no podía decirles siempre que un gato me rasguñó, o ya no sería creíble.
"La pelota se les fue a los chicos de la cancha, metí el brazo en el tejido y me arañé"
Ellos se reían diciéndome:
"Qué boluda que sos, Priscila"
Prefería un "sos una boluda" a que me vieran débil, porque yo soy el que los hace reír, en el que a veces confían para contarme lo que los hace sentir incómodos y siempre pueden esperar de mí un "nada es para siempre" o un "ya vas a estar bien".
No podía dejar que supieran que yo no creo posible algún día estar bien, que mi sufrimiento sí es eterno y quiero acabarlo yéndome.
Así que "me arañé con un árbol" mentira.
"No se deja acariciar ese gato, me re odia" otra mentira.
Miento porque mentir suena mejor que la verdad, y la verdad es que yo no sé si pueda. Quiero estar con ellos dos... Me gusta ver películas con mi hermano o que mi hermanita me enseñe el nuevo baile que se aprendió, que mi hermano me hable de la nueva serie web que salió y me pregunte si la quiero ver con él.
Pero estoy agotado...
Ellos ya saben que no fue un gato y, cuando se enteraron, no pude ni mirarlos a la cara.
Delataron todos mis problemas, todos los que yo traté de ocultarles para que no cargaran con nada. Todos esos momentos que lloré en el baño amordazándome con una toalla para que NADIE, en especial ELLOS, escuchara mis sollozos.
¿De qué sirvió?
De nada.
Ahora soy "la hermana con una condición", al que pueden internar si recae una vez más, el que los dejó sin mamá en casa.
Yo solo quería cuidarlos para que no sintieran ni un poco de la tristeza que yo llego a sentir, y ahora me ven como un mediocre deprimente.